Sheinbaum pide revisar dos décadas de contratos electorales y cuestiona la gestión del INE en ese periodo

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abrió un nuevo frente de revisión sobre los contratos vinculados con materiales electorales al pedir que se examine la forma en que, durante más de dos décadas, se concentró la contratación en un grupo reducido de proveedores.
Durante su conferencia matutina de este jueves, la mandataria retomó declaraciones del exconsejero presidente del entonces Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova Vianello, y a partir de ellas cuestionó por qué, si desde hace años existían advertencias sobre esa concentración, no se corrigieron los mecanismos de adjudicación durante su gestión al frente del organismo.
El foco: contratos millonarios y concentración de proveedores
De acuerdo con los datos expuestos por el Gobierno federal, compañías relacionadas con los hermanos Hernández Casillas obtuvieron contratos por más de 2 mil millones de pesos con institutos electorales locales. El señalamiento se centra en la necesidad de aclarar cómo se consolidó esa relación comercial y qué controles funcionaron —o dejaron de funcionar— en las distintas etapas de contratación.
Sheinbaum planteó que la revisión no debe limitarse a la administración actual del órgano electoral, encabezada por Guadalupe Taddei, sino extenderse a periodos anteriores para reconstruir la evolución de los contratos y determinar si hubo omisiones institucionales en el manejo de recursos públicos destinados a la organización de elecciones.
La relación entre el INE y los organismos locales
Uno de los puntos que la Presidenta puso sobre la mesa fue el papel del Consejo General del INE en la integración de los organismos electorales estatales. Según recordó, durante la administración de Córdova esa instancia tenía la facultad de designar a los integrantes de los 32 consejos locales, algunos de los cuales después adjudicaron contratos a empresas vinculadas con los empresarios señalados.
Para el Gobierno federal, ese antecedente resulta relevante porque permite revisar no solo las adjudicaciones, sino también la forma en que se estructuró la supervisión institucional en distintos niveles. La intención, expuso Sheinbaum, es aclarar el alcance de las decisiones tomadas y las responsabilidades que pudieran derivarse.
Petición de transparencia y apertura del mercado
La mandataria pidió al INE y a la Auditoría Superior de la Federación transparentar las adjudicaciones y revisar las condiciones en que se realizaron las licitaciones. También insistió en que el suministro de materiales electorales no debe quedar concentrado en unos cuantos proveedores, sino abrirse a más empresas mexicanas para ampliar la competencia.
En su exposición, Sheinbaum también mencionó nexos de los empresarios con personas que hoy participan en el partido Somos, aunque subrayó que el origen del problema no se ubica únicamente en años recientes. Según dijo, las advertencias sobre un mercado cerrado de proveedores se remontan a finales de la década de los noventa.
Con ese planteamiento, la revisión anunciada apunta a ampliar el escrutinio sobre la contratación electoral en distintas administraciones y a esclarecer si durante años hubo fallas de supervisión en el uso de miles de millones de pesos para la organización de comicios.




